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Mitos y leyendas de la Polinesia Francesa: un viaje al alma de las islas
Más allá de sus lagunas turquesas y montañas majestuosas, la Polinesia Francesa es un universo de mitos, leyendas y símbolos sagrados. El mana, los dioses Ta’aroa e Hina, el tatuaje ancestral y los relatos orales revelan una cultura viva y profundamente espiritual. Viajar a estas islas es abrirse a un patrimonio inmaterial que conecta con la naturaleza, los ancestros y el alma del pueblo polinesio.


Explora las islas de la Sociedad en bicicleta eléctrica: Moorea, Huahine, Bora Bora, Raiatea y Taha’a
Recorrer las islas de la Sociedad en bicicleta eléctrica es la forma ideal de combinar confort, aventura y descubrimiento. Desde la costa de Moorea hasta el tour clásico de Taha’a, pasando por plantaciones de vainilla y valles históricos, cada ruta ofrece una experiencia auténtica, accesible y rica en cultura local. Vive la Polinesia a tu ritmo, con comodidad y conexión total con el entorno.


Mitología de la Polinesia Francesa: un universo ancestral de dioses, héroes y fuerzas cósmica
Bajo los paisajes idílicos de la Polinesia Francesa se esconde un universo mítico ancestral, donde Ta’aroa crea el mundo, Hina siembra cocoteros desde la luna y Hiro surca los mares. El mana, energía sagrada que todo lo conecta, fluye a través de tatuajes, marae y tikis. Explorar estas creencias es comprender el alma profunda de las islas y vivir un viaje espiritual transformador.


Artesanía polinesia: elegancia ancestral entre tradición y cultura viva
En la Polinesia Francesa, la artesanía refleja una cultura ancestral viva. Cada trenzado, talla o joya expresa el vínculo profundo con la naturaleza y los antepasados. Transmitido de generación en generación, este arte cotidiano tiene alma e historia. En el mercado de Papeete, sus formas, colores y aromas muestran la riqueza cultural de las islas y el saber hacer de un pueblo orgulloso de sus raíces.


Tahití, cuna del surf: historia, cultura y legado del Pacífico
Mucho antes de convertirse en deporte global, el surf nació en Tahití como práctica sagrada. Ligado al mana y a la cosmovisión polinesia, era un ritual íntimo de conexión con el océano. Prohibido durante la colonización, resurge hoy como símbolo de identidad. Teahupo’o, ola legendaria y sagrada, encarna esta herencia viva, celebrada también en los Juegos Olímpicos de 2024.
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